El trabajo no es identidad
En breve: Muchos hombres permiten, sin saberlo, que el trabajo defina su identidad. Este artículo describe diez señales de advertencia y formas prácticas de restaurar el equilibrio preservando la ambición y el legado.
No hay nada de malo en el trabajo. El trabajo honrado siempre ha sido parte de lo que hace que un hombre se sienta firme en sus botas. El trabajo pone comida en la mesa, pule las habilidades, gana respeto y, en el mejor de los casos, construye algo que perdura más allá de uno mismo. Pero hay una línea silenciosa que la mayoría de los hombres no notan hasta que la han cruzado: e…